<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:media="https://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:mi="http://schemas.ingestion.microsoft.com/common/" xml:lang="es-es"><id>https://rss.elconfidencial.com/</id><title type="text"><![CDATA[Rss de El Confidencial]]></title><subtitle type="text"><![CDATA[El Confidencial]]></subtitle><updated>2026-10-22T09:24:14+02:00</updated><logo>https://www.elconfidencial.com/img/logo/logo.png</logo><author><name><![CDATA[elconfidencial.com]]></name><uri>https://www.elconfidencial.com</uri></author><generator uri="https://www.elconfidencial.com" version="1.0"><![CDATA[elconfidencial.com]]></generator><link rel="alternate" type="text/html" href="https://rss.elconfidencial.com/"/><link rel="self" type="application/atom+xml" href="https://rss.elconfidencial.com/"/><entry><title><![CDATA['Liberté, Égalité, Brutalité': bajo los adoquines, la barbarie]]></title><summary type="html"><![CDATA[El verdadero elefante en la habitación está hecho de excusas. De todas las que se siguen inventando para justificar una barbarie que verían nítidamente si fuera obra de la ultraderecha]]></summary><mi:dateTimeWritten>2026-10-22T05:00:00+02:00</mi:dateTimeWritten><published>2026-10-22T05:00:00+02:00</published><updated>2026-10-22T05:00:00+02:00</updated><link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.elconfidencial.com/cultura/digo-yo/2026-10-22/nantes-disturbios-francia_4449655/"/><id>https://www.elconfidencial.com/cultura/digo-yo/2026-10-22/nantes-disturbios-francia_4449655/</id><author><name><![CDATA[Tatiana Abellán]]></name><uri>https://www.elconfidencial.com/autores/tatiana-abellan-5791/</uri></author><content type="html"><![CDATA[<p>Cuando ardi&oacute; el instituto Nelson-Mandela de <strong>Nantes, </strong>pens&eacute; que a&uacute;n quedaban dos semanas para nuestro viaje y que en ese tiempo todo se habr&iacute;a calmado. Cuando llegamos, <strong>las clases en la universidad segu&iacute;an suspendidas</strong> y el tranv&iacute;a pod&iacute;a dejar de funcionar por las protestas, pero la cosa no parec&iacute;a grave &ndash;un d&iacute;a cualquiera en Francia&ndash;. As&iacute; que empezamos la visita subiendo al Grand &Eacute;l&eacute;phant de la isla de las M&aacute;quinas, un majestuoso elefante de acero y madera de doce metros de altura y <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-10-21/francia-11n-lucha-armada-movimientos-sociales_4449281/" target="_blank">cincuenta toneladas</a> que barrita y se mueve gracias a un complejo sistema de mecanismos hidr&aacute;ulicos.</p><p>Recuerdo que, mientras camin&aacute;bamos sobre &eacute;l, comentamos lo curioso que resultaba que una ciudad con tanto sentido est&eacute;tico y conciencia ecol&oacute;gica estuviera cubierta por semejante volumen de asfalto: en la isla de Nantes, <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2026-10-21/carrefour-caida-bolsa-disturbios-francia-1tps_4449586/" target="_blank">en los muelles o en las aceras</a>. Incluso en los senderos que atraviesan el precioso Jardin des Plantes. Entre bromas, especulamos con la posibilidad de que lo hicieran a conciencia para reducir los adoquines, dada su condici&oacute;n de <strong>rudimentario proyectil</strong>, a sabiendas de la vocaci&oacute;n revolucionaria de los franceses.</p><p>Al d&iacute;a siguiente, el s&aacute;bado 17, nuestros anfitriones quisieron reservar una mesa para comer en la terraza de un restaurante junto al Castillo de los Duques de Breta&ntilde;a, pero <a href="https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2026-10-21/augurio-pedro-ruiz-revueltas-francia-antisistema-vandalismo-acecha-1qrt_4449361/" target="_blank">nos recomendaron que, por seguridad</a>, comi&eacute;ramos en el interior, ya que la manifestaci&oacute;n part&iacute;a de un lugar muy cercano. Nos pareci&oacute; un exceso de prudencia, pero accedimos. Aquella era la<strong> concentraci&oacute;n estudiantil</strong>, no la de los chalecos amarillos y, aunque d&aacute;bamos por hecho que habr&iacute;a altercados, supon&iacute;amos que comenzar&iacute;an por la noche y correr&iacute;an a cargo de los cuatro violentos de siempre, que no representan a nadie m&aacute;s que a s&iacute; mismos.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/A09vG-kw1eoaZ8Cp3gm5E2dP74A=/48x10:1954x1488/1338x1037/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F113%2F2fa%2Ff82%2F1132faf821ed42ac8954893d7e6db1cd.jpg" alt="El famoso affiche del 68 'La beaut&eacute; est dans la rue'" width="1338" height="1037"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/A09vG-kw1eoaZ8Cp3gm5E2dP74A=/48x10:1954x1488/1338x1037/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F113%2F2fa%2Ff82%2F1132faf821ed42ac8954893d7e6db1cd.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/A09vG-kw1eoaZ8Cp3gm5E2dP74A=/48x10:1954x1488/1338x1037/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F113%2F2fa%2Ff82%2F1132faf821ed42ac8954893d7e6db1cd.jpg" alt="El famoso affiche del 68 'La beaut&eacute; est dans la rue'" width="1338" height="1037">                                                El famoso affiche del 68 'La beaut&eacute; est dans la rue'                                                </div><p>Mientras disfrut&aacute;bamos de nuestras galettes, ve&iacute;amos llegar a los manifestantes a trav&eacute;s de las cristaleras. El ambiente era festivo, dir&iacute;a que casi emocionante, y que sus reivindicaciones eran leg&iacute;timas. <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-21/revuelta-estaban-esperando-maga-explota-crisis-francesa-decadencia_4449312/" target="_blank">Para cuando llegaron los postres</a>, la cosa ya empezaba a enturbiarse. Vimos pancartas algo menos amables, digamos, como Si nous br&ucirc;lons, vous br&ucirc;lerez avec nous &ndash;si nosotros ardemos, vosotros arder&eacute;is con nosotros&ndash; o Faut arr&ecirc;ter de tout interdire, on arrive plus &agrave; tout d&eacute;sob&eacute;ir &ndash;hay que dejar de prohibirlo todo: ya no damos abasto para desobedecerlo todo&ndash;. Hasta ah&iacute;, pod&iacute;a entenderse como parte de la ret&oacute;rica revolucionaria muy influenciada por la Francia insumisa de <strong>M&eacute;lenchon</strong>. Lo verdaderamente inquietante fue ver llegar a<strong> decenas de j&oacute;venes encapuchados y vestidos de negro.</strong> Algunos se deten&iacute;an all&iacute; mismo para ponerse guantes, mascarillas y hasta m&aacute;scaras de gas. Lo t&iacute;pico de una manifestaci&oacute;n por la educaci&oacute;n.</p><p>Al poco de salir a la calle, entre tambores, gritos, lagrimeos y picores de garganta, entendimos que hab&iacute;a llegado el momento de marcharse. Ya en casa, <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-20/cronologia-protestas-pusieron-patas-arriba-francia-bloqueo-instituto-saqueo_4448858/" target="_blank">decidimos olvidarnos de las noticias</a> y entregarnos a los placeres del bon vivant:<strong> vinilos, fondue y vino</strong>. El domingo madrugamos para desayunar con calma en La Cigale, una de las brasseries m&aacute;s c&eacute;lebres de la Belle &Eacute;poque, inaugurada en 1895 y ejemplo de supervivencia patrimonial tras dos guerras mundiales, la ocupaci&oacute;n alemana y, ahora, otra noche de furia revolucionaria.</p><p>El paseo por el centro de Nantes para llegar hasta all&iacute; fue devastador. Nunca en mi vida hab&iacute;a visto tantos cristales rotos</p><p>Pero el paseo por el centro de Nantes para llegar hasta all&iacute; fue devastador. Nunca en mi vida hab&iacute;a visto tantos cristales rotos. Algunos permanec&iacute;an a&uacute;n en las fachadas de los comercios; otros, enormes pa&ntilde;os de vidrio de varios metros de altura, yac&iacute;an sobre las calles, arrugados como si fueran de papel.<strong> Hab&iacute;a botellas rotas por todas partes</strong>. En <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-10-20/espana-toque-queda-disturbios-francia-constitucion-1qrt_4448675/" target="_blank">algunos establecimientos todav&iacute;a sonaban las alarmas</a>; otros hab&iacute;an quedado inevitablemente abiertos, con las persianas inutilizadas. Pese a los esfuerzos de los operarios y los servicios de limpieza, las calles segu&iacute;an cubiertas de <strong>orina, sangre, pintura</strong> y restos de peque&ntilde;os incendios. Tambi&eacute;n hab&iacute;a maniqu&iacute;es desmembrados, perchas y cajas vac&iacute;as. Las tiendas de Lacoste, Rolex y The North Face, entre otras, hab&iacute;an sido saqueadas. Por curiosidad, recog&iacute; algunas de las etiquetas desperdigadas por el suelo: <strong>390, 490 euros&hellip;</strong> Art&iacute;culos de primera necesidad, vamos.</p><p>Tambi&eacute;n vi alguna pintada: Macron, d&eacute;capitation! &ndash;muy sofisticado&ndash;. <strong>Consignas propalestinas y todo tipo de pegatinas anticapitalistas</strong>: Le capitalisme d&eacute;truit la plan&egrave;te. Porque la culpa de todo &ndash;m&aacute;s de lo mismo&ndash; la tiene el capitalismo. O el neoliberalismo, que tanto monta &ndash;sea lo que sea&ndash;. Otra consigna proclamaba: Libert&eacute;, &Eacute;galit&eacute;, Gratuit&eacute;.<strong> Qu&eacute; paradoja sustituir la fraternidad por la gratuidad</strong>, cuando esta <a href="https://www.elconfidencial.com/economia/2026-10-20/francia-radiografia-economica-social-protestas_4448394/" target="_blank">requiere precisamente de solidaridad</a> y financiaci&oacute;n colectiva. Francia, uno de los pa&iacute;ses con mayor gasto p&uacute;blico del mundo, parece no tener suficiente Estado. Hay que hacerlo m&aacute;s grande. El ideal es convertir la relaci&oacute;n entre el ciudadano y el Estado en la de un demandante y su proveedor &ndash;d&aacute;melo todo, papi&ndash;.</p><p>El ideal es convertir la relaci&oacute;n entre el ciudadano y el Estado en la de un demandante y su proveedor </p><p>La verdadera dimensi&oacute;n de la batalla, sin embargo, nos la revel&oacute; <strong>la incre&iacute;ble cantidad de adoquines que permanec&iacute;an esparcidos por las aceras.</strong> Adoquines ad hoc. La broma del asfalto ya no nos parec&iacute;a tan graciosa. <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-19/cuando-proximas-elecciones-presidenciales-francia-fechas-previstas_4448122/" target="_blank">Aquel domingo</a> s&iacute; estuvimos m&aacute;s atentas a la prensa y descubrimos, con horror, que Par&iacute;s, Lyon o Limoges hab&iacute;an sufrido destrozos a&uacute;n mayores; y, con bastante m&aacute;s horror, que una parte de nuestra izquierda &ndash;la misma que ahora niega que en Espa&ntilde;a hubo una guerra civil&ndash; era capaz de minimizar la destrucci&oacute;n y ensalzar la belleza del pueblo sublevado. La violencia es bonita si los adoquines vuelan en la direcci&oacute;n ideol&oacute;gica correcta. Poes&iacute;a pura.</p><p>Obviamente, esta fascinaci&oacute;n por<strong> la violencia revolucionaria y su estetizaci&oacute;n</strong> tiene una larga tradici&oacute;n en Francia, hasta el punto de haberse convertido en una suerte de patrimonio moral. <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-19/paris-se-recupera-entre-escaparates-rotos_4447982/" target="_blank">Pocas im&aacute;genes lo ilustran mejor</a> que uno de los carteles m&aacute;s emblem&aacute;ticos de Mayo del 68: una figura que recuerda a La libertad guiando al pueblo de <strong>Delacroix </strong>se dispone a lanzar un adoqu&iacute;n bajo el lema La beaut&eacute; est dans la rue &ndash;la belleza est&aacute; en la calle&ndash;. La imagen convierte un acto violento en un gesto heroico, en una representaci&oacute;n de la belleza y la emancipaci&oacute;n, como si la legitimidad de una causa pudiera embellecer los medios empleados para defenderla &ndash;de aquellos polvos&hellip;&ndash;.</p><p>La violencia es bonita si los adoquines vuelan en la direcci&oacute;n ideol&oacute;gica correcta. Poes&iacute;a pura</p><p><strong>Sartre</strong>, uno de los referentes intelectuales de Mayo del 68, hab&iacute;a defendido en su pr&oacute;logo a Los condenados de la tierra la violencia revolucionaria como un acto de emancipaci&oacute;n. El 13 de mayo de 1968 lleg&oacute; a afirmar que la &uacute;nica<a href="https://www.elconfidencial.com/mercados/the-wall-street-journal/2026-10-19/por-que-es-poco-probable-que-francia-deuda_4447947/" target="_blank"> relaci&oacute;n que los estudiantes</a> pod&iacute;an mantener con aquella universidad era "destruirla". A&ntilde;os despu&eacute;s llegar&iacute;a a escribir <strong>otro pr&oacute;logo en defensa de ETA</strong> para El proceso de Burgos. Hannah Arendt, en abierta oposici&oacute;n a esa concepci&oacute;n de la violencia, advirti&oacute; en Sobre la violencia que esta puede destruir el poder, s&iacute;, pero que es incapaz de crearlo. Aqu&iacute; la trampa de la &eacute;pica revolucionaria, que equipara el gesto de destruir con la haza&ntilde;a de construir.</p><p>Hace falta mucho odio y <strong>una considerable dosis de ignorancia </strong>para celebrar que arda y se derrumbe un edificio hist&oacute;rico como el Ayuntamiento de Limoges, una joya arquitect&oacute;nica del siglo XIX. Al escuchar los gritos festejando su destrucci&oacute;n<strong> pens&eacute; en los talibanes</strong> y record&eacute; la historia que cuenta <strong>Alberto Gar&iacute;n</strong> sobre las lujosas vajillas que <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2026-10-19/1qrt-que-son-granadas-aturdidoras-policia-usa-protestas-francia-prohibieron_4447812/" target="_blank">aparecieron en las letrinas</a> del castillo de Vincennes, a las afueras de Par&iacute;s, y que como arque&oacute;logo experiment&oacute; en primera persona. Al parecer, los revolucionarios se hab&iacute;an deshecho de las valiosas piezas de cer&aacute;mica y cristal sencillamente porque hab&iacute;an pertenecido a quienes consideraban sus enemigos, los can&oacute;nigos. Sent&iacute;an verdadero desprecio por los bienes materiales &ndash;igualico que los anticapitalistas&ndash;.</p><div> </div><div> </div><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/pqVaMuB85lnWcsFSyvWC5gmU8Cs=/104x0:2273x1515/1338x934/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F494%2Fba5%2F72b%2F494ba572b41943ddff044a9a8ad2f1e8.jpg" alt="Disturbios en Francia el pasado 17 de octubre (REUTERS Abdul Saboor)" width="1338" height="934"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/pqVaMuB85lnWcsFSyvWC5gmU8Cs=/104x0:2273x1515/1338x934/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F494%2Fba5%2F72b%2F494ba572b41943ddff044a9a8ad2f1e8.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/pqVaMuB85lnWcsFSyvWC5gmU8Cs=/104x0:2273x1515/1338x934/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F494%2Fba5%2F72b%2F494ba572b41943ddff044a9a8ad2f1e8.jpg" alt="Disturbios en Francia el pasado 17 de octubre (REUTERS Abdul Saboor)" width="1338" height="934">                                                Disturbios en Francia el pasado 17 de octubre (REUTERS Abdul Saboor)                                                </div><p>Desde Mayo del 68 los franceses andan buscando la playa bajo los adoquines. Quiz&aacute; haya llegado el momento de comprender que la arena que esconden, por maravillosa que sea, nos viene dada por la naturaleza &ndash;<a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-17/asi-es-la-europa-que-quiere-marine-le-pen_4446840/" target="_blank">y basta con preservarla</a>&ndash;, mientras que los caminos que hemos construido sobre ella son fruto de siglos de conocimiento, ingenier&iacute;a, trabajo y cooperaci&oacute;n. <strong>La naturaleza no necesita de nosotros para existir; la civilizaci&oacute;n, s&iacute;.</strong> Y, sin embargo, parecemos empe&ntilde;ados en destruirla.</p><p>Creo que <strong>el enfado de los j&oacute;venes es m&aacute;s que comprensible</strong>. El de los franceses y el de los nuestros. Pero convendr&iacute;a recordar que tener motivos para rebelarse no da derecho a comportarse como salvajes y delincuentes. A estas alturas, <strong>pocas conquistas sociales se consiguen a pedradas</strong>, aunque algunos est&eacute;n convencidos de lo contrario. Nantes presume de <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-18/los-politicos-franceses-se-pasan-la-patata_4447496/" target="_blank">tener uno de los elefantes mec&aacute;nicos</a> m&aacute;s grandes del mundo, pero el verdadero elefante en la habitaci&oacute;n est&aacute; hecho de excusas. De todas las que se siguen inventando para justificar una barbarie que ver&iacute;an n&iacute;tidamente <strong>si fuera obra de la ultraderecha.</strong></p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1792653854&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Rss+de+El+Confidencial&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">]]></content><link rel="enclosure" href="https://images.ecestaticos.com/2XKNSntSNUVj7I2QHTyHd4rd7nE=/0x0:2272x1515/1600x900/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F0b1%2F5bf%2F56c%2F0b15bf56c6d9edad42422b044738ba07.jpg"/><media:content url="https://images.ecestaticos.com/2XKNSntSNUVj7I2QHTyHd4rd7nE=/0x0:2272x1515/1600x900/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F0b1%2F5bf%2F56c%2F0b15bf56c6d9edad42422b044738ba07.jpg" type="image/jpeg" ><media:credit><![CDATA[EFE]]></media:credit><media:title><![CDATA[La icónica imagen del ayuntamiento de Limoges ardiendo con los disturbios el pasado 18 de octubre (EFE)]]></media:title><media:text><![CDATA[<p>LIMOGES (FRANCIA), 18 10 2026.-El Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico y construido en el último cuarto del siglo XIX, quedó prácticamente destruido este sábado por un incendio provocado durante un ataque de manifestantes que participaban en la jornada de protestas sociales en Francia. EFE Cuenta oficial del Ayuntamiento De Limoges en red social X SOLO USO EDITORIAL SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)</p>]]></media:text><mi:hasSyndicationRights>1</mi:hasSyndicationRights></media:content></entry><entry><title><![CDATA[Macron sale de pesca al Golfo para regar de gasóleo a Francia. ¿Es suficiente para acabar con las protestas?]]></title><summary type="html"><![CDATA[Macron busca oxígeno político en las petromonarquías del Golfo. Los acuerdos para garantizar el suministro de diésel le permiten anotarse un tanto diplomático, pero difícilmente resolverán el malestar social]]></summary><mi:dateTimeWritten>2026-10-22T05:00:00+02:00</mi:dateTimeWritten><published>2026-10-22T05:00:00+02:00</published><updated>2026-10-22T05:00:00+02:00</updated><link rel="alternate" type="text/html" href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-22/macron-golfo-acuerdos-gasoleo-acabar-protestas-francia_4450023/"/><id>https://www.elconfidencial.com/mundo/2026-10-22/macron-golfo-acuerdos-gasoleo-acabar-protestas-francia_4450023/</id><author><name><![CDATA[Alba Sanz]]></name><uri>https://www.elconfidencial.com/autores/alba-sanz-5760/</uri></author><content type="html"><![CDATA[<img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1792653854&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Rss+de+El+Confidencial&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">]]></content><link rel="enclosure" href="https://images.ecestaticos.com/xZapVwl2CrkP4Fq8TiGD-w36n5g=/0x0:2272x1278/0x900/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F25a%2F4fb%2Fc33%2F25a4fbc337c002d67919430680f1eafa.jpg"/><media:content url="https://images.ecestaticos.com/xZapVwl2CrkP4Fq8TiGD-w36n5g=/0x0:2272x1278/0x900/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F25a%2F4fb%2Fc33%2F25a4fbc337c002d67919430680f1eafa.jpg" type="image/jpeg" ><media:credit></media:credit><media:title><![CDATA[El presidente francés, Emmanuel Macron, visita por sorpresa Riad. (EFE)]]></media:title><media:text></media:text><mi:hasSyndicationRights>1</mi:hasSyndicationRights></media:content></entry></feed>